Seducir con la mirada: un hecho probado científicamente:

OlgaCuriosidades sobre mis librosLeave a Comment

Cómo seducir con la mirada

Curiosidades


Lo que nuestros ojos esconden:

Dicen que los ojos son el espejo del alma, y yo no puedo estar más de acuerdo. Las miradas, a menudo, dicen mucho más que las palabras. Como escritora, suelo ayudarme del lenguaje no verbal para describir escenas, y las miradas tienen un papel muy importante, y no sólo a la hora de seducir.

Por eso en mis libros puedes encontrar todo tipo de miradas: miradas asesinas, miradas de ya-te-lo-dije, miradas despistadas, miradas caprichosas, miradas tímidas, miradas pasionales, miradas tristes… y un largo etcétera que podría alargarse hasta el final de este post.
Pero hoy sólo voy a centrarme en las miradas de seducción. En cómo reaccionan nuestros ojos cuando alguien nos gusta.

La mirada: una poderosa arma de seducción:

Como te comentaba antes, el lenguaje no verbal es clave a la hora de describir las reacciones de los personajes de las novelas. Porque en la vida real, a la hora de comunicarnos, nuestro interlocutor sólo capta el 10% de lo que decimos, el resto del mensaje le llega a través de cómo lo decimos: postura del cuerpo, manos, gestos y… ¡miradas! Y es importante reflejarlo en los libros, para que la historia de ficción tome vida y llegue al lector.

Partiendo de esta base, vamos a estar de acuerdo en que la mirada es una de las principales armas de comunicación y, cómo no, de seducción. No  sólo  porque la utilizamos a diario, sino porque hay una parte inconsciente que escapa a nuestro control. La atracción hacia alguien no la elegimos, la sentimos, y nuestro cerebro reptiliano se pone en marcha sin consultar; lo cual es una ventaja, aunque no siempre. 😛

Cuestión de tiempo:

Dos personas enamoradas mantienen la mirada un 90-100% del tiempo, mientras que las que no lo están lo hacen entre un 30-75% . Dos personas que se gustan van a mirarse durante mucho más rato y cuando rompan ese contacto visual, bajarán la mirada, un claro signo de sumisión, que en el código de seducción traducimos como interés.

Divertido anuncio de Smart: Sostener la mirada no es  lo que parece.

¡Suscríbete al blog y no te pierdas ni un post!

El tamaño sí importa:

El de las pupilas. ¿En qué estabas pensando? Cuando vemos algo que nos gusta, nuestras pupilas se dilatan, sin que nosotros podamos hacer nada para remediarlo. No es casualidad que los jugadores de póquer se pongan gafas de sol durante las partidas o que los magnates árabes utilicen gafas oscuras para negociar y cerrar tratos. Ahora ya sabes cómo se ven tus ojos cada vez que te cruzas con ese (o esa) que está tan bueno/a. Algo así (más o menos):

dilatación de pupilas

El deseo sexual es una de las razones por las que nuestras pupilas se dilatan. Curiosamente, nos sentimos atraídos por las personas con pupilas dilatadas y al verlas las nuestras también se dilatan. De hecho, los publicistas suelen modificar deliberadamente (con Photoshop) el aspecto de los ojos de las modelos publicitarias para hacerlas más atractivas a ojos del consumidor (y nunca mejor dicho).
Los ojos oscuros, al confundirse la pupila con el color del iris, producen un efecto de “pupila dilatada” permanente, y suelen considerarse más seductores que los claros. Sin embargo, los ojos claros tiene una ventaja: la no-confusión. Seducen sólo cuando la pupila está dilatada, es decir, en el momento adecuado.

Los humanos sincronizamos el tamaño de nuestras pupilas con otros, y este comportamiento –sobre el cual no tenemos control voluntario– influye en las decisiones sociales.

El parpadeo:

El parpadeo es un acto reflejo que sirve para limpiar los ojos, algo así como un parabrisas natural. Sin embargo, este puede verse alterado por situaciones que nada tiene que ver con la limpieza ocular. Si dos personas tienen una buena conexión, el ritmo de sus parpadeos se sincroniza. Pero si además de conexión, hay atracción, lo que sucede es que el parpadeo se acelera. Agitar las pestañas a gran velocidad es una de las primeras armas de seducción que sacan a relucir las hembras a la caza del macho; ya sea de forma consciente o inconsciente. Una invitación romántica que los dibujos animados siempre han sabido retratar muy bien.

El brillo en la mirada:

«Se te nota en la mirada, y es que estás enamorada…» dice la canción. O no. La mirada de felicidad o ilusión puede confundirse con la de coqueteo, aunque a veces esas tres cosas van de la mano. Cuando a alguien se le ilumina la mirada y los ojos le brillan puede indicar que está feliz o que la persona que tiene delante le hace tilín. Para salir de dudas es importante comprobar la abertura de los ojos.
Normalmente en la mirada de felicidad estos suelen estar más achinados, mientras que en la de deseo y pasión se abren más de lo habitual. No te lances a la piscina antes de comprobar que está llena. No vaya a ser que confundas un lagrimeo ocasional con un deseo sexual. 😛

Los ojos no engañan:

Seguro que a partir de ahora vas a fijarte mucho más en los ojos de las personas.
Los ojos son microcosmos y contienen tanta información, que en medicina incluso se utilizan para saber el estado de salud de una persona (iridiología). Los ojos son ventanas a través de las cuales vemos la energía vital.

Un estudio publicado por la Universidad de Darthmouth determinó que la mirada es en lo primero que nos fijamos para determinar si una persona (o animal) está viva o no.

No sé si tú habrás tenido ocasión de ver la mirada de un difunto. Yo sí, unas cuantas, ya que trabajé durante unos años como enfermera, y te puedo garantizar que cuando el alma (o la vida) abandona el cuerpo, la mirada queda vacía. Y lo que antes era una persona, pasa a ser una concha vacía, antiguo refugio de esa energía vital que se ha esfumado.

Y por último, aquí te dejo el vídeo de una experta en lenguaje no verbal, en el cual habla de las miradas. Muy interesante.

Gracias por leer hasta el final y no olvides compartir y comentar.


About the Author

Olga

Autora de novelas chick lit adicta al chocolate. Soñadora empedernida. Me dedico a escribir por placer historias de amor para mujeres con humor.


Las miradas de Amigas 4Ever tienen mucho que decir. No te pierdas las hilarantes peripecias de Carla, Jana, Ada y Fiona.
Ir a la ficha del libro

Este LIBRO GRATIS para ti...

* campo requerido