¿Saben lo que quieren las lectoras de romántica?

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Lectoras de romántica

Reflexiones


Lectoras de romántica:

Hace un par de semanas que no escribo en mi blog. Por varios motivos. El principal es que estoy inmersa en un montón de cambios, positivos, tanto personales como laborales. Y el segundo es que he estado desmotivada.

No he dejado de dar vueltas a mi futuro como escritora y me he preguntado, en varias ocasiones, si debía seguir escribiendo el mismo tipo de historias. Al final he llegado a la conclusión que sí.

Me lo paso pipa inventando tramas y viviendo las aventuras de mis personajes en primera persona; y si yo disfruto, mis lectores también. Por eso no entiendo las opiniones de algunas lectoras de novela romántica. La mayoría me decepcionan. No es culpa suya, más bien mía.

Opiniones de las lectoras de romántica:

Dicen que para saber qué busca tu público objetivo debes investigar. Y eso es lo que he hecho. Me he pasado por foros y plataformas donde los lectores dejan sus opiniones acerca de los libros que han leído.

Cual ha sido mi sorpresa al ver que el 98% de la opiniones de lectoras de romántica no encajan con mi forma de entender cómo debe ser una buena historia de amor.

Aunque lo más decepcionante ha sido descubrir que el 2% de lectoras que conectaban con mi manera de entender el romance no eran lectoras «enganchadas» al género romántico; tampoco me extraña. La mayoría de ellas habían leído el libro X animadas por las críticas positivas, no porque fuera su género favorito.

Pero al grano. ¿Qué es lo que te ha sorprendido tanto? te preguntarás. Pues lo que más me ha flipado ha sido saber qué busca la lectora tipo en una novela de romántica, que es, básicamente: sentirse identificada con el personaje.

¿En seriooo? ¡Venga ya! Cuantas veces he escuchado que los libros se leen para viajar, para vivir otras vidas, para descubrir nuevos mundos, para poder hacer lo que nunca te atreverías a hacer en la vida real y un largo etcétera.

¡Todo mentira!

Gracias a mis dotes de Sherlock Holmes la verdad ha salido a la luz. Las lectoras de romántica, o al menos la mayoría de ellas, quieren que los personajes se parezcan y actúen como ellas o sus amigas. Con todos mis respetos: Pfff…

La conclusión es que quieren vivir historias anodinas en las que, en lugar de reunirse con sus amigas de carne y hueso en una cafetería para charlar y destripar, prefieren hacerlo de forma imaginaria a través de un libro. Perdonad, pero no lo entiendo.

Que si fulanito me gusta, que si menganito está coladito por ti, que si ya te has acostado con ese, que si ya te has liado con el otro y así hasta que te entran ganas de arrearle un par de hostias al grupo de marujas que están hablando como si fueran de lo más moderno; normalmente tomándose una cerveza directamente de la botella o comiendo sushi.

Que me perdonen las fans de ese tipo de bazofia historias, pero un diálogo en el que se habla de temas superficiales, con chascarrillos manidos, y en el que no puedes ni meter baza, no es mi idea de diversión. Dime rara.

Ah, y otras cosa, ¿a mí qué narices me importa cómo va vestida la protagonista (a no ser que sea algo relevante en la trama)? Ya la vestiré yo como me de la gana, con mi imaginación. Doy por válido que se de algún detalle para ambientar, pero a menos que no vaya vestida de buzo a la oficina, que no mareen con las descripciones.

Total, que todo lo que he comentado me lleva a una pregunta lógica.

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¿Saben lo que quieren las lectoras de romántica?

Pues parece que sí. Lo que quieren es vivir la historia de la vecina del quinto o de la frutera de la esquina. ¿Y dónde queda la magia? Porque en la vida pasan cosas extraordinarias; y si no te pasan, tienes que vivirlas aunque sea a través de los libros.

Yo soy de las que si me dan a elegir entre ser la vecina del quinto o la frutera, elijo ser Daenerys Targaryen, para subirme a un dragón y chamuscar los huevos al primer gilipollas que se pase un pelo. Vale, tampoco hace falta llegar a esos extremos, creo que un punto medio basta.

La cuestión es que me veo incapaz de escribir para esa masa de mujeres dispuestas a consumir vidas ficticias insípidas, personajes trillados y finales previsibles. Lo siento. Pido perdón por no ser una autora de romántica al uso. Quizás debería considerar posicionarme en otro género.

Me estrujo las neuronas en cada uno de mis libros para conseguir que mis lectoras vivan historias creíbles, y memorables, que les saquen una sonrisa o que al pasar la última página se queden con la sensación de haber aprendido algo.

Como decíaShakespeare: «Hay una frase esperándote dentro de un libro». Y yo añado: «Y que triste cuando no la encuentras».

Yo también sé lo que quiero:

• Me gustan las novelas románticas; leerlas y escribirlas.

• Detesto lo que le gusta a la mayoría; qué le vamos a hacer.

• Me encanta ser la oveja negra; hay algunas más por ahí. ¿Quizás tú?

Seguiré escribiendo lo que me apetece: historias extraordinarias, con  mensaje espiritual y un final feliz.

En la imagen de arriba, el 98% de lectoras de romántica.

Si tú NO te conformas con ser del rebaño, comenta, comparte y dale a los emoticonos.


Sobre la autora

Olga

Autora de novelas chick lit adicta al chocolate. Soñadora empedernida. Me dedico a escribir por placer historias de amor para mujeres con humor.

Locas de Remate, es la primera parte de la bilogía Amigas 4Ever, en la que  vas a encontrar personajes con vidas diferentes a la tuya; o no.


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