Recuperemos las cartas de amor:

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Reflexiones


Las cartas de amor:

Llevo rato sin saber qué escribir, dando vueltas (virtuales) por blogs de novela romántica, a ver si se me ocurre alguna idea. Pero hasta ahora, sólo había llegado a la conclusión que el género romántico nos fascina (básicamente a las mujeres), que se han escrito, se escriben, y se seguirán escribiendo historias de amor (porque nos hacen soñar) y poca cosa más. Y cuando ya iba a tirar la toalla, y a dejarte sólo con el post del lunes (El Relato corto titulado: El Organizador de Orgías) se me ha encendido la lucecita. ¡Ya sé de qué te puedo hablar! ¡De las cartas de amor! Que vendrían a ser los Whatsapp de antaño.

Esa rara costumbre que tenían nuestros antepasados (los que no eran analfabetos), de coger lápiz y papel, plasmar sus sentimientos hacia otra persona, y enviárselos en forma de carta para dejar constancia de su amor.

Y yo me pregunto… ¿qué pasaría si recuperásemos las cartas de amor? ¿Y si volviéramos a usar este método, quizás pasado de moda, pero extremadamente romántico, para ligar? Pues sigue leyendo, porque voy a “esgrimirme las neuronas” como decía uno de esos “intelectuales de estar por casa” que salía hace tiempo por la tele, y a contarte todo sobre las cartas de amor.

Consejos para escribir cartas de amor:

1. Expresa tus sentimientos: La médula espinal, en una carta de amor, es expresar qué sientes por la otra persona. Primer obstáculo que debes superar, porque a lo largo de varias generaciones, la habilidad de expresar por escrito lo que sentimos, se ha perdido. Hacerlo es todo un arte, porque en una carta de amor no puedes poner “Te quiero emoti + emoti” o “Estás más bueno/a que + gif”. No amigo/a. En una carta de amor debes currártelo, aplicar (sobre todo) un mínimo de sentido común, y no dejarte arrastrar por la poesía barata sacada de “vete tú a saber donde”. Lo de “mi corazón palpita, como una patata frita” o “Te quiero como quieren los patos: patolavida” queda DES-CAR-TA-DO.

Otra cosa que debes tener en cuenta, es la diferencia entre “expresar sentimientos románticos” y “expresar intenciones sexuales”. Sé que para muchos/as la raya que separa una cosa de la otra es más fina que una compresa de última generación. Pero si quieres impresionar a tu amado/a, debes hacer un esfuerzo para distinguir una cosa de la otra. Al menos para poder expresarte con elegancia, sin que se note que quieres meterle el cimbel, o que te lo metan.

Te dejo un test para que compruebes si estás listo/a en este sentido:

¿Indica cuál de la frase más indicada para poner en una carta de amor?

A. Hoy tengo ganas de nosotros.

B. ¡Te voy a meter/Quiero que me metas más rabo que cuello tiene un pavo!

La respuesta correcta es la B. ¡Que no, que es la A! Si has picado, te aconsejo que no escribas cartas de amor bajo ningún concepto. Sigue usando el Whatsapp y no pases de los emoticonos del besito y el corazón. De nada.

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2. Pon atención a la ortografía: Imprescindible. Para declarar tu amor, a través de una carta, tan importante es el fondo como la forma. No vale sólo poner frases bonitas, también hay que escribirlas bien. Que sí, que algunas cartas, letreros, o graffitis con faltas de ortografía nos tronchan.

Y todos sabemos que las mujeres caemos rendidas a los pies de quien nos hace reír, porque el humor es súper erótico. Pero… pongamos cada cosa en su sitio. No es lo mismo ver un letrerito (incluso un tatuaje, que ni te va ni te viene) con faltas ortográficas, que ver una pancarta pidiéndote matrimonio, la cual, lo único que te produce, son ganas de arrancarte los ojos y seguir con un Harakiri; no sin antes patear las pelotas del que la ha escrito.

Con las cartas de amor pasa lo mismo. Todo el esfuerzo para encontrar la mejor forma de decir que le quieres, y ofrecerle tu corazón, será inútil si hay faltas de ortografía; a no ser que el otro tenga igual o peor ortografía y gramática que tú. En este caso, se producirá un fenómeno físico por el que las fuerzas que interactúan se anularán mutuamente hasta encontrar el equilibrio. O dicho de otro modo: como los que escriben mereciendo ostias hasta en el carnet de identidad, suelen cartearse con otros del mismo nivel, el efecto de “Madremíadelamorhermoso ¡cómo coño escribe este/a!” nunca llega  a producirse.

Ya se sabemos que la mala ortografía es una enfermedad de transmisión textual.

3. Sé original: Aléjate de los tópicos. Lo de “contigo hasta el fin del mundo”, aunque sea verdad (o creas que es verdad), está muy manido. Además, este tipo de frases  suelen ser bastante ridículas. Te voy a poner algunos ejemplos:

  • Qué cortas se quedan las palabras para expresar lo que siento por ti. Si las letras de verdad pudieran decirte cuánto te quiero… Eres mi vida entera.

A ver, si las palabras se quedan cortas, ¿para qué mierdas escribes una carta? Eso para empezar. Pero la cosa no  queda ahí. “Si las letras de verdad pudieran decirte cuánto te quiero”. ¿Eing? ¿Existen letras de mentira?  “Eres mi vida entera”. Cuidao…, cuidao, que lo de “entera” marca la diferencia. Porque decir “eres un tercio de mi vida” no suena poético.

  • Llevamos X años juntos y, sin embargo, parece que fue ayer cuando esas mariposas se convirtieron en inquilinas perennes de mi estómago. Eres la persona más especial que he conocido nunca. ¡Te quiero!

Uy, uy, uy… A ver si esas inquilinas perennes en el estómago no van a ser mariposas… Perdonadme, pero a mí, más que a una declaración de amor, me suena a una declaración de enfermedad infecciosa. Aunque puede que tenga relación con lo de “persona especial”. Porque si llevan X años juntos, y el/la otro/a no se ha infectado con “mariposas estomacales”, ya te digo que normal no es. Vaya tela…

  • Me di cuenta de que estaba enamorado de ti cuando, de repente, no quería irme a dormir: la vida real superaba a mis sueños.

Si te escriben algo similar: ¡huye! Probablemente estés ante un adicto a las drogas.

  • Eres mi mejor amigo, mi mayor confidente, mi amante incondicional y mi máximo deseo. ¿Te das cuenta? Te has convertido en mi vida.

Que manía con lo de querer adjudicar al otro el papel de “vida”. Bastante tenemos con la nuestra, como para encima ser “la vida” de otro. Personalmente, este mensaje me parece el de un/a psicópata. Una declaración de amor al estilo Glenn Close en “Atracción Fatal”. Solo le falta el conejito ensangrentado e hirviendo (tendrás que ver la película para entenderlo. LOL!).

  • A veces te desesperan mis defectos – parece que nunca conseguiré acordarme de lo que tenemos programado para el día siguiente, soy terriblemente despistado –, pero en cuanto me sonríes sé que la vida es maravillosa si la vivimos juntos. Gracias por regalarme este viaje junto a ti.

¿En serio? ¿Para convencer a alguien de que estás enamorada de él/ella necesitas tirar piedras sobre tu tejado? Ve con cuidado, las cartas de amor las carga el diablo. Si escribes algo así, no solo estarás dándole munición a tu enamorado/a para la próxima discusión en la que os enzarcéis, sino que además le harás plantearse seguir con la relación. Créeme, ser despistado no es la mejor fórmula para estimular una relación amorosa. Si tienes dudas acerca de esto, lee el post: “El día que mi churri la cagó e invocó a Satán”. Ah, y no esperes que reconocer que tienes memoria de pez, sirva de excusa para olvidar fechas importantes en la relación. Quien avisa no es traidor.

  • Eres la única persona que consigue, sin querer, que al abrazarme se me cierren los ojos. ¡Te quiero!

No es coña, siempre hay algún capullito de alelí a quien este tipo de frases le suenan romanticonas. ¡Y las usa! Que cada uno haga lo que quiera, pero a mí un tío me escribe eso, y pienso que o a) le doy sueño o b) sufre narcolepsia. Y ninguna de las dos opciones seduce, ¿verdad? Pues eso.

Podría seguir, pero creo que con estos 6 ejemplos ya puedes hacerte una ligera idea de lo que debes o no debes poner en las cartas de amor.

¿Por qué escribir cartas de amor?

  • Porque las cartas de amor son una forma romántica de expresar nuestro amor por otra persona.
  • Porque las cartas de amor ayuda a mejorar nuestra gramática y ortografía.
  • Porque las cartas de amor son la mejor forma de comunicarnos con un/a posible amante. Muchas parejas rompen cuando uno de los dos descubre mensajes “subiditos de tono” en el móvil de su media naranja. Pero ¿cuántas personas conoces que hayan roto por encontrar cartas de amor? El método es de lo más seguro.

  • Porque las cartas de amor son una manera infalible de conocer a tu pareja y evitan que tengas que hacer tuya la frase de “Hoy me enamoré de alguien que ni siquiera conozco, y ustedes ¿qué han hecho para arruinar sus vidas?”
  • Porque cada vez que dejas de enviar una carta de amor, un cartero muere.

Si me he olvidado alguna otra buena razón por la que deberíamos escribir cartas de amor, recuérdamela en los comentarios.

PD: Para salvar la vida de un cartero, comparte el post y dale a los emotis. Gracias.


Sobre la autora

Olga

Autora de novelas chick lit adicta al chocolate. Soñadora empedernida. Me dedico a escribir por placer historias de amor para mujeres con humor.

En El Hilo Rojo, las cartas de amor tienen consecuencias muy, pero que muy, imprevisibles.


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