¿Quién coño hace los anuncios de compresas?

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Anuncios de compresas

No me lo puedo Creer


Anuncios de Compresas

Vivimos en un mundo hecho por y para los hombres; lo he dicho en varias ocasiones y lo seguiré diciendo. Todo, absolutamente todo, está pensado para ellos. Cuando se inventa algo para facilitar, o mejorar, la vida de las mujeres, es sólo por tres motivos (y ninguno de ellos tiene que ver con lo de hacernos el camino más fácil):

1. Porque las mujeres están al borde de la revolución y ellos no se pueden permitir un amotinamiento. ¿Qué inventaron? La fregona. ¡Hasta 1964 no se inventó! Las mujeres limpiaban los suelos de rodillas. ¿No os parece llamativo que una cosa tan simple, y práctica, se ideara SÓLO 5 años antes de que el hombre llegara a la Luna?

2. Porque la situación de la mujer perjudica al hombre; solucionándonos el problema a nosotras, ellos se benefician. ¿Qué inventaron? Los anticonceptivos. ¿Cuántos de los métodos anticonceptivos están pensados para que los usen los hombres? ¡Ninguno! Toda la responsabilidad y los achaques de salud debidos a ellos son para nosotras. El preservativo no cuenta, porque ellos lo usan para evitar las ETS, de lo contrario, ni se habría inventado.

3. Porque es un negocio y les da dinero. ¿Qué inventaron? Las toallas sanitarias, alias las compresas. Anda que si no pudieran sacar tajada se habrían molestado en inventarlas. Todavía iríamos con paños doblados, como nuestras madres y abuelas.

La menstruación es un tema tabú:

La Wikipedia dice que las primeras compresas desechables salieron al mercado en 1895 y que fueron utilizadas por enfermeras para atrapar “el fluido”; ni la “Wiki” se atreve a mencionar la palabra “sangre”. La falta de publicidad, a causa de los tabús, fue lo que hizo fracasar el invento. O eso es lo que dicen. ¡Y una mierda como un piano! Me niego a creer que algo tan revolucionario para nosotras no triunfara con el boca oreja. En mi opinión, esas primeras compresas debían ser una porquería; seguro que dejaban el chichi escaldado o tenían más fugas que un colador.

Total, que hasta los años 70 las mujeres tuvieron que utilizar paños de tela que después debían poner en remojo para lavarlos ¡y tenderlos! Todo muy secreto y muy tabú, pero me las imagino con eso entre las piernas y… ¡Joder, que se debía ver a leguas que estaban menstruando! Con esos andares de vaquero del lejano Oeste.

Con los años, los tabús no han desaparecido (tan modernas que nos creemos) Y si no te lo crees, lee las 50 maneras de decir que estás con la regla (vía BuzzFeed); seguro que hay muchas más.

1. Estoy navegando con bandera comunista.

2. El Conde Drácula está disfrutando de otra víctima en el castillo.

3. Se están realizando labores de mantenimiento en la zona sur.

4. Ha venido a visitarme la señora del color del vestido de Anna Karenina en la página 328 del libro.

5. Las criadas de Gilead han comenzado su revolución.

6. Tengo al demonio entre las piernas.

7. El árbitro me ha sacado tarjeta roja.

8. Soy dama de honor en la boda roja.

9. Pasaré una semana con los labios pintados. 10. Hay bandera roja.

11. Se ha vuelto a abrir la herida que nunca cierra.

12. Estoy picando tomates.

13. Ha venido a verme el color este que atraía a los monstruos en ‘El bosque’.

14. Se ha vuelto a formar la Unión Soviética.

15. La buena noticia es que no tengo que aprender a cambiar pañales.

16. El solomillo se está descongelando.

17. Rayo McQueen se ha colocado en la pole position.

18. Es temporada de fresa.

19. Estoy en esos días del mes en los que un tiburón podría olerme estando a más de 500 metros de distancia.

20. La gente viviendo en 2017 y yo viviendo en el 24 de agosto del 79 a.C a las orillas del Vesubio.

21. Estoy proyectando ‘Brave’.

22. Se han abierto todos los ascensores del hotel de «El Resplandor».

23. Han disparado a la madre de Bambi.

24. He destapado el bote de Hero.

25. He izado la bandera japonesa.

26. Estoy montando el pony de algodón.

27. He quedado con Alfonso Rojo.

28. Carrie ha llegado a la graduación.

29. No estamos embarazados.

30. Esta semana juega Inglaterra.

31. Winter is bleeding.

32. Maui le acaba de robar el corazón a Te Fiti.

33. Me ha venido lo que no es la escuadra ni el cartabón.

34. Es la hora de la ducha en el Motel Bates.

35. Estoy flotando en el Mar Rojo.

36. Ana Belén vendrá a tomar café esta semana.

37. Voy a posar sobre la alfombra roja.

38. Han venido los pintores.

39. Estos días duermo con Elmo.

40. Estoy preparando Sangría.

41. Hoy se cumplen 147 años de la inauguración de la fábrica Heinz.

42. Los aliados acaban de desembarcar en Normandía.

43. Comienza la segunda temporada de “La Destrozabragas”.

44. Se ha escrito un crimen.

45. ¡Hay que ver qué revoltosa está últimamente Pipi Calzaslargas!

46. El menú del día es bacalao con tomate.

47. Estoy cabalgando un pura sangre.

48. Espero que te guste la compota de fresa, corazón.

49. Es la hora del vermut.

50. Ha venido el señor Rojo con su esposa Dolores.

Si nosotras ya no nos atrevemos a decir las cosas por su nombre, después no nos quejemos de que hagan anuncios de compresas más absurdos que Espinete (que salía a la calle desnudo y se ponía pijama para dormir); eso no quita que las mentes pensantes que hacen las campañas de publicidad de compresas se merezcan una buena ostia con la mano bien abierta.

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Los anuncios de compresas:

¿Quién coño idea los anuncios de compresas? Esa es la pregunta del millón. Me imagino la reacción del equipo creativo cuando les anuncian que el cliente (de las compresas) quiere una nueva campaña publicitaria para su producto.

—Chicos, nos ha pedido que la campaña publicitaria sea original.

—Joder que palo…

—¡Odio estas campañas!

—Este tipo de producto no me inspira…

—¡Ostia! ¿A qué huele? ¿Alguien se ha tirado un pedo?

—Yo no he sido.

—A mí no me mires.

—Espera, se me acaba de ocurrir algo… ¿A qué huele la regla?

Se crea un silencio tenso…

—¡Eres un genio tío!

—Podemos empezar por ahí.

—¡Buena idea!

—Vamos a pulirlo.

—¡Venga, Brain Storming!

Y así surgió el famoso, y absurdo, eslogan de: ¿A qué huelen las nubes?

Después vino aquel glorioso «Hola, tú no me conoces. Soy tu menstruación» Spot publicitario en el que la menstruación asaltaba a una chica en el colegio y, gracias a la compresa, terminaba con traje de presidaria (la señora que hacía de menstruación, no la chica). OMG! ¿En qué estarían pensando cuando idearon este anuncio? Mejor vamos a dejarlo.

No contentos con eso, los publicistas se vinieron arriba y contraatacaron con otro anuncio más surrealista que los cuadros de Dalí. Un “duelo de chicas” que se ponían a bailar, unas en frente de otras, intentando demostrar ¿Qué? ¿Que no se les movía la compresa? Pfff… A mí no me quedó claro. Igual es que soy muy tonta para pillar las sutilezas de este tipo de anuncios. No sé…

La pura verdad es que cuando menstruamos no tenemos el chichi para farolillos y ¿vamos a ponernos a bailar? ¡Anda ya!

Y claro, tanto ver anuncios sin pies ni cabeza, cuando nos presentan uno  “natural”, resulta que es noticia; si es que lo de Antena3 pueden llamarse noticias.

¡Me caguen todo lo que se menea! Cómo se atreven a usar un líquido que parece sangre, para demostrar que la compresa absorbe ¡sangre! Con lo bonito que era ver el licuado de pitufo (líquido azul) que echaban sobre compresas y pañales. Si continúan con este realismo, pronto vamos a ver copas menstruales anunciadas así:

No voy a dar ideas, que como lo vean los pirados de las agencias de publicidad, son capaces de copiarlo.

¡Madre mía del amor hermoso! Es que el mundo de la menstruación da para mucho. Espero que no se les ocurra hacer un anuncio relacionado con las supersticiones. ¿Te imaginas? Sería algo así como: “Ahora, usando esta compresa, ya puedes hacer mayonesa sin que se corte”.

En fin… que eso de que las mujeres menstruemos, los tíos lo llevan fatal (sobre todo los publicistas). Hasta han llegado a argumentar que  “algo” que sangra durante 7 días y no se muere no es de fiar.

¡Ainx! Ojalá a algunos le llegara la sangre al cerebro tan rápido como a la polla.

Puedes dejar tus comentarios más abajo. Gracias 😛


Sobre la autora

Olga

Autora de novelas chick lit adicta al chocolate. Soñadora empedernida. Me dedico a escribir por placer historias de amor para mujeres con humor.


En Amigas 4Ever hay mucha menstruación y ningún anuncio de compresas. La diversión estás asegurada.

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