La forma del agua es una historia de amor diferente:

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La forma del agua

Reflexiones


La forma del agua:

¿Por qué ha tenido tanto éxito la película «La Forma del agua»? En mi humilde opinión, creo que es porque se trata de una historia de amor diferente. La gente está cansada de ver siempre las mismas tramas, el mismo tipo de personajes, los mismos problemas de pareja…

Así que un hurra por Guillermo del Toro, que ha sido capaz de atraparnos con una protagonista que no es ni joven (la actriz que encarna el papel es de mi quinta, de 1976), ni guapa (su belleza no radica en el físico), ni elocuente (en la película es muda), y con una vida totalmente alejada del glamur (trabaja limpiando un laboratorio).

Y para acabar de ponerle la guinda al pastel, nos deleita con un protagonista masculino «no humano»: un “monstruo marino”. OMG!

Una historia de amor diferente:

En una entrevista, Guillermo del Toro contaba que de pequeño había visto la película «Creature of the Black Lagoon» y se había quedado fascinado con la criatura acuática que nadaba por debajo de Julie Adams, la actriz protagonista. En esa película, “la bestia” y “la bella” no terminaban juntos, cosa que a él no le gustó.

Por eso, 40 y tantos años después, ha decidido narrar el final que a él le hubiera encantado ver. Y lo ha hecho a través de “La forma del agua”, contando una historia de amor diferente, que no ha dejado a nadie indiferente. Hasta rima y todo. 😀

“La forma del agua”, a parte de ser “el final” que nunca existió en la película de los 50, es además un canto al amor. Según del Toro, la ha titulado así porqué:

Porque el agua, como el amor, no tiene forma. Cuando aparece, puede llegar de alguien de tu mismo sexo, de alguien con otra lengua y cultura diferente, con un rango de edad muy diferente. Puede aparecer en mil formas, pero al final, lo reconoces.Guillermo del Toro

Y eso es justamente lo que le ocurre a la protagonista, que encuentra el amor donde menos se lo espera: en un laboratorio gubernamental. Y con quien menos se lo espera: una criatura marina.

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¿Es realmente una historia de amor diferente?

Sí. No sólo porque se trata de una historia de amor entre dos especies diferentes (humana-hombre anfibio), sino también porque ninguno de los dos protagonistas habla. Ella es muda (no sorda), y él emite unos sonidos bastante desagradables que, igual debajo del agua suenan muy bien, pero fuera de ella no.

¿Cómo se comunican entonces? Pues a través del lenguaje para sordos y miraditas. No hay más que ver los ojazos que le han puesto a la criatura. Por cierto, la llamo criatura, ya que, gracias a Dios, no se les ha ocurrido bautizarla. ¿Os imagináis un nombre tipo Manolo ojos de Besugo o Juan el come huevos (no es nada sexual, es que la criatura come huevos hervidos)?

El único “pero” que le pongo a la peli, es que el enamoramiento ocurre casi de la noche al día. Elisa, que así se llama la protagonista, aprovecha los ratitos que limpia el laboratorio para hacer buenas migas con la criatura acuática. Le pone música y le ofrece huevos hervidos. Poca cosa más. Y de repente, le entra un no sé que, y tiene que arriesgar su vida para salvar al bicho. Se ha enamorado. Y tú te quedas… ¿cuándo ha pasado eso? Vale, que ya se veía que había buen rollito entre los dos, pero de ahí al amor… No sé, a mí me chirrió un poquito, pero me dejé arrastrar por la magia de la historia.

Una historia de amor diferente, con un poco de todo:

La estética de la película me recuerda mucho a Amelie, con un toque de Steam Punk. Y es que Guillermo del Toro, lo de las mezclas se le da de fábula. “La forma del agua” no es sólo una historia de amor diferente. También es una historia fantástica, con magia, una thriller de espías rusos, una crítica a la homofobia y al racismo, una alegoría a la amistad, y para rematarlo, un guiño a los musicales.

Y por supuesto, no le falta humor. Tiene algunas escenas bastante cómicas. Sobre todo las protagonizadas por la magnífica actriz secundaria, Octavia Spencer, que seguro que has visto en muchas películas. Yo la recuerdo en “The Help” (Criadas y señoras), haciendo el papel de Minny Jackson. La criada que preparaba un pastel de chocolate para la señora, aliñado con una sorpresa bastante desagradable.

Como anécdota, te diré que el director de “La forma del agua”, siguiendo con el humor, ha incluido una escena “dedicada” a su amigo Satiago Segura, el actor y director español de la famosa saga de Torrente (el brazo tonto de la ley). No os voy a desvelar nada, por si no habéis visto todavía “La forma del agua” (ya tardáis), pero aquí dejo una pista (¡qué asco! Ja, ja,ja).

¿Una historia de amor diferente con tomate?

Con mucho tomate. Hay un poco de todo. (SPOILER).

La protagonista se masturba cada día dentro de la bañera (llena de agua), el malo malísimo se tira a su esposa en plan “conejito Duracell”, y la criatura marina, que tiene la entrepierna más plana que la Barbie, esconde una sorpresaaaaa… Vamos, que Elisa y el hombre anfibio no hablan mucho pero… ¡Ni falta que les hace!

No sé que más contarte. Cualquier cosa que añada va a ser otro spoiler. Sólo decir que la banda sonora me encantó y que si quieres pasar un rato entretenido, vale la pena ir a verla. No esperes un peliculón (a pesar que ha ganado 4 Oscars), pero sí una historia de amor diferente con final feliz.

THE END

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Sobre la autora

Olga

Autora de novelas chick lit adicta al chocolate. Soñadora empedernida. Me dedico a escribir por placer historias de amor para mujeres con humor.


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