Hijos de la Gran Bretaña (especial verano):

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No me lo puedo Creer


Especial Verano:

Se acerca el verano y no podía faltar un post hablando de los veranos en Gran Bretaña. Si flipasteis con el post de “Hijos de la Gran Bretaña (especial Navidad)”, esperad a ver qué hacen los brits cuando llega el calor. Quien dice calor, dice temperaturas por encima de los 0 grados. Porque esta gente, es ver el sol, o el termómetro marcando más temperatura de la habitual, y les entran unos calores, que ni en Sevilla, a las 3 de la tarde, en pleno mes de Agosto.

A mí todavía no me sobra la chaqueta (debo decir que yo soy de las que les cuesta quitarse el sayo) pero los autóctonos ya van medio despelotados; como iría yo en Sevilla, a las 3 de la tarde, en pleno mes de Agosto. Tampoco sé de que me extraño, si en pleno invierno he visto a gente paseando en manga corta por la calle. ¡Ni que fueran de Bilbao, oye! Tengo una amiga italiana, que lleva más tiempo que yo viviendo aquí, y me dijo que ella ha visto a gente con flip-flops (chanclas) durante las nevadas. No es broma. Algunosa padres/madres del colegio de mi hijo van con anorak y chanclas. Sí, de esas de goma, con la tira entre los dedos. Vamos, las que nos ponemos (los que no somos brits) para ir a la piscina. La moda británica es un tema que tendré que tratar con detenimiento en otro post porque da para mucho.

Un ejemplo de moda británica: chupa de cuero, pantalones y botas de charol, y una bonita cola de ¿zorro? (y no es lo más raro que he visto por Brighton)

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Si sale el sol es que es verano:

Me pregunto si esta gente (los británicos), en lugar de descender del mono, desciende del lagarto, o del marisco. No lo digo despectivamente, lo digo porque a la que sale el sol, los parques se llenan de cuerpos absorbiendo rayos U.V., como los lagartos, y acaban como gambas.

Lo más chocante, es que los británicos no se conforman con ir a tostarse vestidos con pantalón corto, tirantes, y chanclas. ¡Qué va! Se ponen el bañador y, en el primer trozo de césped que ven, se plantan para hacer la fotosíntesis. Literalmente. El año pasado, unas vecinas bajaron a darse un bronceado en el jardincito que hay en la entrada del edificio donde vivo. Ojo, ¡con toallas y tumbonas plegables! Cuando miré por la ventana, y las vi, casi me da un soponcio.

Y por si eso no fuera suficientemente friki,  vas a la playa y te los encuentras en la arena (piedras, tenemos piedras) con ropa. Sí, sí, como lo lees. En la playa hay siempre más gente vestida que en biquini. Lógico. Los británicos lo hacen todo al revés. Ya os lo conté en el post “Hijos de la Gran Bretaña (mi vida al revés parte1)”.

Y lo peor de todo, es que yo empiezo a hacer lo mismo. OMG! Todo se pega, menos la hermosura.

Me acuerdo que cuando vivía en Barcelona, por la mañana, abría la persiana y era como “joder, otra vez sol”. Cada puñetero día, sol. Ese es uno de los motivos por los cuales los británicos no entienden que, con el clima tan fantástico y maravilloso que tenemos, prefiramos el de su país. Y yo siempre les digo lo mismo: que el clima de mi tierra es muy guay, si estás ahí 15 días de vacaciones (o un mes), pero cuando llevas 6 meses (si no más) con un calor permanente y pegajoso, y tienes que hacer tu vida normal (porque no estás de vacaciones), es un auténtico coñazo. Es como si te dieran el mejor manjar del mundo cada puto día. Al final, lo aborrecerías, ¿no? Pues eso.

En cambio, aquí, en Gran Bretaña, disfrutan de las 4 estaciones del año en un solo día. El tiempo no se hace pesado. Bueno, si llueve muchos días seguidos, sí. Pero en el Sur de Inglaterra, no nos podemos quejar. Lo que nunca llegaré a entender, es la obsesión de los brits por el sol. Yo, que estoy acostumbrada a los veranos calurosos, a caminar por aceras que parecen lava, a subir a coches que expuestos al sol, que se convierten en hornos crematorios, a no dormir por las noches debido al bochorno veraniego… Me agobia sentir la piel abrasándose. Sin embargo, a ellos el sol les atrae como la  luz ultravioleta a los insectos.  Vale, tomar el sol no es lo mismo que morir achicharrado por una bombilla. Pero con el alcohol que se meten en vena, cualquier día de estos prenden como piras. LOL!

Nota: Espero que esto no lo lea ningún vecino, porque en lo que va de post, he comparado a los británicos con monos, lagartos, gambas, e insectos. Si es que me lío a escribir y luego pasa lo que pasa. Menos mal que me caen bien. Sorry my friends!

En verano florecen las barbacoas:

Otra consecuencia del verano en el Reino Unido: los súper se llenan de barbacoas desechables, carbón, y cualquier otro utensilio necesario para que los británicos puedan ir en manada a cocinar salchichas y hamburguesas al aire libre. No exagero. Hoy mismo, iba escuchando la radio de camino al colegio de mi hijo, y la locutora se quejaba de que Brighton apestaba a barbacoa. Hemos tenido 3 días seguidos de fiesta y sol y ¿qué ha hecho la gente? ¡Barbacoas! 

Los británicos cocinan poco, y mal, pero cuando se ponen, te arman un tinglado en menos que canta un gallo. Su capacidad de organización a la hora de montar “sets de barbacoa” me deja anonadada. ¡Ríete tú de los profesionales de la cocina! Lo más habitual es que vayan al parque, o a la playa, con la manta de picnic y barbacoas desechables. Pero también existen los “master” de las barbacoas. Familias o grupos de amigos que instalan carpas (gazebos les llaman aquí), mega barbacoas (nada de un solo uso), llevan neveras portátiles repletas de bebida (mucha bebida), sillas plegables, pelotas para jugar… Sólo les falta el sofá para echarse la siesta; creo que no lo llevan porque no hacen siesta.

Otra cosa que admiro de los británicos, es su capacidad para seguir haciendo vida “normal” a pesar del tiempo. En España, caen cuatro gotas y ya está todo Dios corriendo para no mojarse (como si encogiéramos). Aquí no. Y cuando llevas un tiempo viviendo en el país, entiendes porqué. El clima tiene mucho que ver con la flema británica. Al ser tan cambiante (el clima, no la flema) es importante mantener la calma sean cuales sean las circunstancias climatológicas. Por ejemplo, si han decidido hacer una barbacoa, harán una barbacoa, aunque caigan chuzos de punta. Ellos son así, más tozudos que una mula.

En España, si lloviera el día que hemos planeado una barbacoa, nos cagaríamos en todo (básicamente en el hombre/mujer del tiempo, por no haber visto el único nubarrón de toda la península y habernos avisado), pondríamos una vela a algún Santo (para detener la lluvia), y finalmente cancelaríamos la barbacoa; o la haríamos con un humor de perros.

Dicho esto: donde estén mis veranos mediterraneos, que se aparte la flema británica y sus barbacoas. 😛

Si te ha gustado el post comparte, deja un comentario y dale a los emoticonos. Cada vez que lo haces, un británico consigue un vale para una barbacoa con sol (hay que ser solidarios).


Sobre la autora

Olga

Autora de novelas chick lit adicta al chocolate. Soñadora empedernida. Me dedico a escribir por placer historias de amor para mujeres con humor.

Los veranos de la familia Dalmau en sitges, tienen más miga que los veranos de los británicos. Con estos sí que vais a flipar.


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