Feministas, porque no nos dejáis otra opción:

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Reflexiones


Feministas, porque no nos dejáis otra opción:

¿Qué es el feminismo? Dice la Wiki que el feminismo es un movimiento que tiene por objetivo conseguir la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Ojo, igualdad en derechos, no igualdad entre sexos. Las mujeres y los hombres están “diseñados” para complementarse, no para ser idénticos. Además, cuando se habla de igualar hombres y mujeres, parece que lo lógico sea igualar a la mujer con el hombre, nunca al revés.
Creo que los debates entorno al feminismo, son estériles. Pajas mentales para liar una situación que se puede explicar de forma muy sencilla: las mujeres, feministas, estamos hasta los mismísimos ovarios de tener que aguantar a machitos que se creen con más derechos que nosotras. Como si tener un trozo de carne colgando entre las piernas, otorgara poderes especiales. Pues mira, puestos a competir, les gano por goleada. Yo tengo dos trozos de carne que me cuelgan. Se llaman tetas.

Feministas y cabreadas, valga la redundancia:

Cómo no vamos a estar cabreadas, si es salir de casa y empezar a encontrar imbéciles supremacistas. Lo triste es que los tarugos, ni se enteran que lo son. Están por todas partes. En el transporte público, por ejemplo. Tíos a los que los huevos no les permiten cerrar las piernas. A esta moda, por llamarla de alguna manera, le han puesto el nombre de “despatarre masculino”, pero yo la llamo “ventilación cerebral”.

También han bautizado otra manía. El “mansplaining”, que en español no sé como se traduciría, es el término que define esa costumbre tan arraigada entre algunos hombres, de hablar con condescendencia (especialmente cuando se dirigen a una mujer) sobre algo de lo que no tienen ni puta idea, aparentando tenerla. A estos yo les llamo, los “bocachancla intelectualoides”. No porque los temas sobre los que hablan tengan trascendencia intelectual, sino porque ellos piensen que la tiene.

Y por si no tuviéramos suficiente con todos estos gilipollas, aparecen los tíos que “nos apoyan en la causa”. Hombres aparentemente sensibles y empáticos que están de nuestro lado. ¿De nuestro lado? Hasta que se les saca un tema que les da en la línea de flotación y se sienten atacados. ¡Pobrecitos! Es entonces cuando dejan de vernos como feministas “razonables” y pasan a llamarnos feminazis. Muy enrollados y criticando a los “unga-unga” (donde van a parar, diciendo que la mujer debe estar en la cocina), pero se les acaba viendo el plumero. No hay más que ponerse en foros para encontrar al típico “falso no machista”. Los reconocerás fácilmente. Son los que sueltan eso de “Yo no soy machista pero bla, bla, bla”. ¡Alerta “pero”! ¡Alerta “pero”! Y a menudo rematan con un apoteósico “a los hombres nos pasa lo mismo que a vosotras”. Que sería la versión “light” de “No os quejéis, que no hay para tanto”. Claro que sí, guapi. Y yo me levanto cada mañana con una erección. No te jode. Que no, que querer comparar lo que las mujeres sufrimos en nuestro día a día, con lo que le pasa a un hombre cada 4 siglos, de forma anecdótica, es tan ridículo como decir que nosotras también nos quedamos calvas ¿Para cuando un crece pelo para mujeres?

Este tipo de hombres son diferentes a los “unga-unga”, sí. Son la versión cavernícola 2.0. Muy modernos … Muy cool … Muy enrollados … Muy feministas (espera que me parto la caja) ¡PERO! Se auto engañan. Y encima, ENCIMA, tienes que ir con cuidado con lo que dices para no ofender su delicado ego masculino. Uno de estos perlas, que se vanagloriaba de NO ser machista, me soltó que “si quedaba mucho camino por recorrer, que no contara con él”. Por lo visto, se dio por aludido con un comentario que dejé. Y eso que era de lo más inocente y genérico (el comentario). Es lo que tienen los cavernícolas 2.0, que se apuntan al carro, y si no pasa por el camino trazado por sus mentes empanadas de progre de pacotilla, se molestan. Ainx, pobrecitos.

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¿Se nos ha ido la olla a las feministas?

Ni se nos ha ido la olla ni otras tonterías que he oído por ahí. Lo que pasa es que el sabio señala la luna, y el necio mira el dedo. ¿Hay mujeres diciendo tonterías? Por supuesto. ¿Hay hombres sensatos y empáticos? Evidentemente. Pero no perdamos el foco. El problema no son las mujeres que dicen barbaridades (que haberlas haylas), el problema es el machismo incrustado en el ADN de nuestra sociedad y los que lo justifican. Sin ir más lejos, acabo de ver un tweet en el que un “unga-unga” o “cavernícola 2.0” (a veces la línea que los separa es muy fina) intentaba rebatir, con un argumento más propio de Mortadelo y Filemón, que un anuncio de lavadoras no era machista. Juzgad vosotras mismas:

El tweet de una mujer, ironizando sobre un anuncio machista, y la respuesta del “unga-unga” intentando ¿justificar? que el machismo son paranoias nuestras. Chicas, ¿cómo podemos pensar que los publicistas son capaces de hacer anuncios asquerosamente machistas? Que no. Que lo que pasa es que somos tan rematadamente cortitas, y mal pensadas, que no nos damos cuenta que es publicidad inclusiva, para no dejar de lado a las familias monoparentales. Menos mal que siempre hay hombres listos y atentos, dispuestos a iluminarnos. Corramos un tupido (o estúpido) velo.

¡Ojo! Que a nadie se le ocurra combatir una estupidez, con otra estupidez. También hay mujeres que se pasan de frenada. Como las que dicen que es machista que un hombre abra la puerta a una mujer. El razonamiento es el siguiente: un hombre abre la puerta a una mujer porque cree que es más débil y menos capaz que él. Vamos, de lógica aplastante. Lo que me pregunto es porqué solo lo hacen con la puerta. ¿Qué pasa con las ventanas? ¿O la tapa del váter? A ver, “tip” para las despistadas. La prueba de algodón es muy sencilla. Sólo hay que responder a una pregunta: ¿La acción, “supuestamente machista”, te perjudica o te degrada como persona? Si la respuesta es no, entonces es un gesto de caballerosidad y/o buena educación. No nos pongamos paranoicas.

Puede que me equivoque, pero en el mundo animal, normalmente, el macho siempre es el que se lo curra para tener temita con la hembra. El problema viene cuando los “unga-unga” llegan a conclusiones equivocadas, y se atreven a argumentar que lo natural también es que las hembras se ocupen de la descendencia. Como ejemplo, ponen a la leonas, que no sólo se encargan de atender a los cachorros, sino que van a cazar para alimentar al macho (mientras él se rasca los huevos a la sombra de un árbol). Vale… Pues a estos machotes, les voy a decir una cosita: cuando sean capaces de copular más de cien veces en 24 horas, como hace el león, lo hablamos. ¿OK? Y de paso, por si se han perdido algún capítulo del National Geographic, les recuerdo que las mantis religiosas, HEMBRAS, se comen la cabeza del macho después de copular.

Feministas sin otra opción:

Si después de leer el post piensas que…

• Estoy exagerando

• No hay para tanto

• Es un post que ataca a TODOS los hombres

• Tengo razón en algunas de las cosas PERO…

Siento decirte que (da igual si eres hombre o mujer) eres un/a cavernícola 2.0. Si te sientes directamente atacado, ofendido, y quieres expresar tu opinión, puedes dejar tus comentarios más abajo, pero te aviso que el lenguaje “unga-unga” no lo entiendo. Saludos.

Si te ha gustado el post, comparte, comenta, y dale a los emoticonos. Cada vez que lo haces, a un machista le da calambre en los huevos. Gracias por tu colaboración.


Sobre la autora

Olga

Autora de novelas chick lit adicta al chocolate. Soñadora empedernida. Me dedico a escribir por placer historias de amor para mujeres con humor.

Mis chicas de Amigas 4Ever no dejan pasar ni una a los machistas. Aviso que todos los que salen en la novela acaban fatal. Ji, ji, ji…


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